Una de las claves para la supervivencia de cualquier compañía es adaptar su estructura de gobierno a su realidad.
En esta nueva infografía presento un análisis comparativo esencial:
- En la Empresa Familiar: El reto es blindar el negocio de las dinámicas emocionales. Aquí, el Protocolo Familiar actúa como la piedra angular para regular la sucesión, la propiedad y los conflictos.
- En la PYME No Familiar: El objetivo es la profesionalización y evitar el key person risk (dependencia de personas clave) mediante controles formales, KPIs y una delegación estructurada.
Os invito a examinar visualmente los órganos, temas clave y retos que diferencian a ambos modelos para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
